Literatura y cultura hispanoamericanas, siglo XIX (SPAN 5393)

Lo sublime y la visión decimonónica de la naturaleza.

En la literatura y el arte del siglo XIX encontramos una preocupación por los paisajes americanos. Se miran las Américas con un nuevo edén, se idealiza la naturaleza como una arcadia preindustrial, se presenta en forma balanceada la civilización y la naturaleza, se presenta la grandeza de la naturaleza frente a la insignificancia de los humanos.

También está aquello que se denominó "lo pictoresco" y que podría ser algo natural, rural o urbano. En general lo que es clave aquí no es lo que se mira, sino quién mira, y cómo es su mirada a lo social y lo natural. Lo pictoresco es parte de una mirada una mirada sin duda urbana y burguesa y está atada a las nuevas formas de reproducción de la imagen, la litografia y el mercado simbólico capitalista (periodicos, revistas, etc.). Aquí, a la derecha tenemos un dibujo de Alexander von Humboldt, sobre el salto del Tequendama en Colombia, reproducido en el Atlas pittoresque. Voyages de Humboldt et Bonpland Paris, 1810.

 

 

 

Por otra parte, es preciso tener en cuenta el gran impacto de las exploraciones científicas ilustradas, los viajes de la Condamine, Humboldt, y otros exploradores y viajeros que miraron a la naturaleza bajo los nuevos parámetros que abrían las ciencias del siglo XVIII. Una naturaleza para codificar, clasificar y estudiar.Abajo tenemos ejemplos de la mirada científica a la naturaleza.

 

Más adelante en este curso estudiaremos el costumbrismo. Allí veremos otra visión de la naturaleza y lo rural. Es una mirada nostálgica en épocas de grandes cambios sociales.

En fin, es una época en la cual encontramos múltiples codificaciones de la naturaleza. Esto lo encontramos también en la literatura. Está en Sarmiento, Bello, Heredia, Isaacs, Gomez Avellaneda, Hernández y otros.

Es preciso tener en cuenta que estas miradas a la naturaleza son históricas. En cuanto a lo sublime, sus raíces hay que verlas en los debates estéticos del siglo XVIII. Si bien la visión clásica y neoclásica de la naturaleza buscaban una visión armónica, organizada de la naturaleza, el problema radicaba con aquellos elementos que no encajaban bien en tal visión. Por ejemplo, las catarátas, los volcanes, el mar. Inmensos y caóticos, ¿como podrían ser objeto de placer estético si no habia en ellos orden, ni simetría? ¿Qué enseñanza podría devenir de la contemplación de esos paisajes abrumadores, caóticos, inconmensurables? Estos paisajes "desordenados", "caóticos" fueron entendidos bajo el término de lo sublime. Es un término complejo y cambiante, que utilizan los autores latinoamericanos repetidamente.

He aquí una de las definiciones que nos ofrece el Oxford English Dictionary (OED).

7. Of things in nature and art: Affecting the mind with a sense of overwhelming grandeur or irresistible power; calculated to inspire awe, deep reverence, or lofty emotion, by reason of its beauty, vastness, or grandeur. a1700 EVELYN Diary 12 Nov. 1644, Just before this portico stands a very sublime and stately Corinthian columne. 1762 KAMES Elem. Crit. iv. (1833) 110 Great and elevated objects considered with relation to the emotions produced by them, are termed grand and sublime. 1806 Gazetteer Scot. (ed. 2) 292 This fall of water..is indeed awful and sublime, but has too much of the terrible in its appearance. 1842 Penny Cycl. XXIII. 186/2 The stars are sublime, yet there is no terror in the emotion they excite. 1878 SMILES Robt. Dick vii. 78 After the cultivated fields, come the moorsquiet, solitary, and sublime.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define lo sublime de este modo:

sublime. Del lat. sublimis. 1. adj. Excelso, eminente, de elevación extraordinaria. Se emplea más en sentido figurado aplicado a cosas morales o intelectuales, y dícese especialmente de las concepciones mentales y de las producciones literarias y artísticas o de lo que en ellas tiene por caracteres distintivos grandeza y sencillez admirables. Aplícase también a las personas. Orador, escritor, pintor SUBLIME.

En el arte del siglo XIX es muy ilustrativo la visión de lo sublime de los pintores de la escuela del Rio Hudson (1825-1875). Entre ellos se encuentran Thomas Cole, Frederic Edwin Church y Asher Brown Durand. Aquí ponemos sólo una muestra de sus trabajos pero es fácil consultar más sobre sus trabajos en la red. Church visitó Ecuador y pintó varios paisajes sudamericanos.


Thomas Cole (1801-1848)

Escena de El último de los mohicanos (1827), novela de James Fenimore Cooper.


Frederick Edwin Church (1826-1900)

El Niágara (1957).

Abajo, Cotopaxi (1862), volcán en el Ecuador, también de Frederic Church.

 


 

Asher B. Durand (1796-1886)

Kindered Spirits (1849). Pintado en tributo a Cole, presenta al poeta William Cullen Bryant y Cole?


Luis Fernando Restrepo

Agosto, 2001

 

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