Textos

Para cada uno de los períodos mencionados, veremos un texto ejemplar.

• Prerrenacimiento: Un soneto del Marqués de Santillana

• Renacimiento Pagano: Lazarillo de Tormes (un fragmento)

• Renacimiento Cristiano: Un poema de Fray Luis de León

• Barroco: La vida es sueño de Calderón (un fragmento)

Un soneto de Santillana

Lejos de vos e cerca de cuidado
pobre de gozo e rico de tristeza
fallido de reposo e abastado
de mortal pena, congoja e braveza;
desnudo de esperanza e abrigado
de inmensa cuita e visto de aspereza
la mi vida me huye, mal mi grado,
la muerte me persigue sin pereza.
Nin son bastantes a satisfacer
la sed ardiente de mi gran deseo
Tajo al presente, nin me socorrer
la enferma Guadiana, nin lo creo
sólo Guadalquivir tiene poder
de mi guarir e solo aquél deseo.
Observaciones: Aquí el Marqués emplea el soneto: notamos que la rima de los dos cuartetos se difiere un poco del típico patrón: ABAB ABAB en vez de ABBA ABBA. Notamos también el empleo de un estilo antitético, o sea, el uso frecuente de términos opuestos: lejos, cerca; pobre, rico; gozo, tristeza; fallido, abastado; vida, muerte, etc. Tal estilo se ha asociado con el lenguaje amoroso de Petrarca. Es propio del amante sentir a la vez el gozo que le proporciona el amor y la pena que le causa el no poder satisfacerse.

 

Lazarillo de Tormes

Mi viuda madre, como sin marido y sin abrigo se viese, determinó arrimarse a los buenos, por ser uno de ellos, y vínose a vivir a la ciudad, y alquiló una casilla, y metióse a guisar de comer a ciertos estudiantes y lavaba la ropa a ciertos mozos de caballos del comendador de la Magdalena.

En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo servía para adestrarle, me pidió a mi madre, ella me encomendó a él, diciéndole como era hijo de un buen hombre y ella confiaba en Dios que no saldría peor que mi padre, y que le rogaba me tratase bien, y mirase por mí, pues era huérfano. El respondió que así lo haría, y que me recibía no por mozo sino por hijo. Y así le comencé a servir y adestrar a mi nuevo y viejo amo.

Observaciones: Al comienzo de la obra--la primera novela picaresca-- vemos al pícaro (un pequeño antihéroe) a punto de comenzar sus andanzas por España con su "nuevo y viejo amo". Expresiones como ésta revelan el doblez del discurso. Hay que acercarse al Lazarillo con cautela: las palabras pueden engañar. !Muy irónico ese autor anónimo! (Pase a la próxima tarjeta.)

La madre le dice al ciego que Lazarillo "era hijo de un buen hombre". Poco antes Lazarillo nos ha contado que su padre era ladrón. El protagonista nos dice que su madre "se arrimaba a los buenos". Poco después él nos habla de la relación ílicita entre ella y un hombre de fama dudosa. Así que se mantiene un juego constante entre la realidad y las apariencias, un juego o una postura que permite al autor ironizar la realidad del pícaro, y de la sociedad española en general, sin criticarla directamente.

Tal crítica indirecta--pero acérrima a veces--del género picaresco fue lanzada contra los clérigos y los nobles. Por eso Felipe II prohibió su circulación. Cuando el rey murió en 1598, el género floreció de nuevo. Por su ataque contra los clérigos y ciertas prácticas de la Iglesia Católica--por ejemplo, la venta de bulas--la literatura picaresca se ha asociado con el erasmismo, corriente religiosa y filosófica fuertemente censurada durante el Renacimiento Cristiano.

 

Un poema de Luis de León

VIDA RETIRADA
¡Qué descansada vida
la del que huye el mundano ruido,
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!
Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio moro, en jaspes sustentado.
Estos versos dan comienzo a un discurso bello sobre la vida sosegada deseada por el poeta. Por traducir El cantar de los cantares, Fray Luis estuvo cinco años en la cárcel esperando ser juzgado por un tribunal de la Inquisición. Su desengaño con "el mundano ruido" le liga a muchos escritores de su época. También observamos que Fray Luis, como otros poetas cultos, empleó formas italianizantes (en este caso la lira) y, a veces, una sintaxis rebuscada (véase los hiperbata de la segunda estrofa).

 

La vida es sueño

Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas
--gracias al docto pincel--
cuando, atrevido y cruel,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto,
¿y yo, con mejor instinto,
tengo menos libertad?
Observasiones: Esta décima procede del primer acto del drama, cuando vemos por primera vez al protagonista Segismundo encarcelado en una torre. Su padre, rey de Polonia, le había dejado allí de bebé por creer que su hijo sería un príncipe infame, un monstruo. El joven príncipe, solo y decepcionado, no entiende por qué vive encadenado cuando los mismos "brutos" andan sueltos por el mundo. En éste su primer soliloquio, empleando un lenguage decorado y rebuscado, introduce el tema no sólo de la libertad sino del libre albedrío, muy discutido en tiempos de Calderón. ¿Son las personas predestinadas a ser lo que son, o pueden determinar su propio destino?